Otra vez volvimos a pasarla bárbaro...
Una fiesta hermosa, en un clima divino, entre mucha gente que nos queremos...
No se puede hablar de camaradería, porque en el fondo no nos consideramos camaradas, hay algo mas.
Somos AMIGOS que compartimos una pasión.
Y nos reímos, peleamos, discutimos... De igual a igual, y mirándonos a los ojos.
Es tan raro...
Y tan maravilloso!!!!
Este año el Pingüino le sacó el puesto de llorón a Alberto, Enrique habló poco y estaba chocho por eso...
Honramos a nuestro nuevo CAMPEÓN y nos boludeó en forma, y esta bien que así sea...
Y la pasamos bien, muy bien. En familia.
Que no se corte!!!!
Que el clima siga siendo el mismo!!!
Y mientras me iba muy tarde, ayudando a los Mazzocchi a dejar todo limpito y ordenado, se me vino a la cabeza el primer verso del libro mas importante de la historia argentina:
Léanla cien veces, no seamos boludos.
Que este momento mágico siga.
Felicitaciones a todos y en especial a mí, que soy el más mejor.
He dicho.