
Y ya pasó la fiesta de la Monomarca Citroen anoche...
Y fue hermosa.
Emotiva, simpática, casera, divertida... Y sana, por sobre todo muy sana.
Porque no hubo ganadores y perdedores, porque el clima repitió la tónica que tuvo cada una de las carreras del 2016.
Camaradería, buen humor, preocuparse por el otro...
Unión, unión y más unión.
Soy insistente y lo seguiré siendo con esa premisa.
Porque es la que llevamos en la sangre todos los comprometidos con este proyecto.
Fue hermoso tener entre los presentes a algunos que no estuvieron en el año, pero que se prenden y apuestan para el próximo.
Arrancamos con una familia chiquita, y se agranda cada vez mas. En cantidad y calidad.
En ojos brillosos en cada premio, en cada reconocimiento.
No perdamos esto nunca.
Hoy no escribe el Pingüino payaso, habla el hombre. Que se sintió en familia una vez mas.
Gracias a todos!!!!!!!